Nuestra ruta por la Selva Negra fue una de esas escapadas improvisadas que acaban siendo inolvidables. Viajamos cuatro personas y volamos desde Madrid y desde Valencia, todos rumbo a Frankfurt, ya que era el aeropuerto más cercano y barato para comenzar nuestro viaje. Buscamos en Skyscanner y compramos los billetes por menos de 100 euros, así que no estaba nada mal. Lo que no sabíamos es que nuestro vuelo se iba a retrasar cuatro horas y nos darían una indemnización de 250 euros a cada uno, así que el viaje de la Selva Negra en 3 días nos salió muy bien de precio.
Después de llegar al alojamiento de Frankfurt alrededor de las cuatro de la madrugada y dormir apenas unas horas, nos dirigimos a la estación central para recoger el coche que habíamos reservado a través de Discovercars. Con nuestro pequeño Ford Fiesta y muchas ganas de comenzar el viaje, iniciamos nuestra ruta para descubrir qué ver en la Selva Negra en 3 días, un recorrido que nos llevaría por lagos, viñedos, pueblos de cuento, cascadas y algunas de las ciudades más bonitas del suroeste de Alemania.
Indice
ToggleItinerario de qué ver en la Selva Negra en 3 días
Antes de contaros detalladamente cada una de las visitas, os dejamos un resumen de nuestro itinerario de qué ver en la Selva Negra en 3 días. Comentaros que nuestra ruta fue bastante intensa. Si preferís disfrutar de los pueblos con más tranquilidad, realizar alguna ruta de senderismo o pasar más tiempo en Friburgo, os recomendamos dedicar al menos cuatro o cinco días al viaje.
Día 1: Mummelsee, Sasbachwalden, Durbach, Gengenbach Y Friburgo
Después de recoger el coche en Frankfurt, comenzamos la ruta visitando el lago Mummelsee. Desde allí continuamos hacia Sasbachwalden, Durbach y Gengenbach, tres localidades rodeadas de viñedos, bosques y casas tradicionales. Terminamos el día en Friburgo de Brisgovia, donde cenamos y pasamos la primera noche.
Día 2: Friburgo, Lago Titisee, Triberg Y Rottweil
Comenzamos el segundo día paseando por el centro histórico de Friburgo y visitando el mercado situado alrededor de la catedral. Después pusimos rumbo al lago Titisee y continuamos hasta Triberg para conocer sus famosas cascadas y acercarnos a alguno de sus relojes de cuco. Terminamos el día en Rottweil.
Día 3: Rottweil, Freudenstadt, Allerheiligen, Heidelberg Y Frankfurt
El último día fue el más largo. Después de conocer el centro histórico de Rottweil, nos dirigimos hacia Freudenstadt y las ruinas del monasterio de Allerheiligen. Desde allí abandonamos la Selva Negra para visitar Heidelberg antes de regresar a Frankfurt. Heidelberg y Frankfurt no forman parte de la Selva Negra, pero son dos visitas que pueden incorporarse fácilmente cuando se utiliza el aeropuerto de Frankfurt como punto de entrada y salida.
Qué ver en la Selva Negra en 3 días
La Selva Negra, Schwarzwald en alemán, es una región montañosa situada al suroeste del país, conocida por sus bosques espesos, sus pueblos con casas de entramado de madera, sus relojes de cuco y su ambiente tranquilo. La ciudad de Friburgo es considerada su capital, aunque la magia de esta zona se encuentra sobre todo en sus pueblos, lagos y miradores. Si estáis pensando en visitarla, aquí os dejamos nuestra experiencia y los lugares imprescindibles que ver en la Selva Negra en 3 días.
Lago Mummelsee
Mummelsee se encuentra a más de 1.000 metros de altitud y tiene aproximadamente 800 metros de perímetro. Es uno de los lagos glaciares más conocidos del norte de la Selva Negra y se puede rodear fácilmente siguiendo un sendero muy sencillo. A orillas del lago se encuentra el Berghotel Mummelsee, que dispone de restaurante, terraza, tienda y panadería. Nosotras decidimos sentarnos a tomar una cerveza alemana contemplando el agua y los bosques. No fue la consumición más barata del viaje, pero el entorno merecía la pena.
El paseo alrededor del lago es corto, por lo que podéis completarlo aunque no dispongáis de demasiado tiempo. Durante los meses de buen tiempo también existe la posibilidad de alquilar una barca de pedales. Desde Mummelsee parten diferentes senderos hacia la Hornisgrinde, la montaña más alta del norte de la Selva Negra.
En la parte superior hay una torre de observación y, cuando el cielo está despejado, se obtienen buenas vistas del valle del Rin y de los Vosgos. La caminata hasta la parte superior puede llevar alrededor de una hora, dependiendo del ritmo y del sendero elegido. Nosotras nos quedarnos junto al lago, recuperar fuerzas y disfrutar del ambiente, pero es una buena opción si os gusta caminar y disponéis de algo más de tiempo.
Sasbachwalden
De camino hacia Friburgo hicimos una parada en Sasbachwalden, un pequeño pueblo lleno de flores, viñedos y casas de madera típicas de la región. Es uno de esos lugares que parecen sacados de una postal con calles cuidadas, fachadas coloridas y tranquilidad absoluta.
Una de las curiosidades más divertidas del pueblo es su Fuente de Licor (Schnapsbrunnen). En varios puntos del recorrido hay pequeñas cajas con botellas de licor local que se pueden probar por menos de un euro. Todo funciona por confianza: coges un vasito, dejas las monedas y brindas por la vida. Es una experiencia muy alemana y una excusa perfecta para disfrutar del entorno entre risas.
Durbach y el Castillo de Staufenberg
A unos 30 minutos de Sasbachwalden se encuentra Durbach, rodeado de viñedos y dominado por el Castillo Schloss Staufenberg. Este castillo, situado en lo alto de una colina, ofrece unas vistas preciosas del valle y es un lugar ideal para hacer una parada.
Nosotos aprovechamos para tomar algo en el restaurante del castillo, disfrutando del vino de la zona y del ambiente tranquilo. El paisaje, con las colinas llenas de viñedos, hacía que el lugar tuviera un encanto especial. No es necesario dedicar demasiado tiempo a Durbach si estáis siguiendo una ruta ajustada. Aun así, nos pareció una parada diferente y muy recomendable entre Sasbachwalden y Gengenbach.
Gengenbach
El siguiente punto en nuestra ruta fue Gengenbach, probablemente uno de los pueblos más bonitos que visitamos, por eso no puede faltar en qué ver en la Selva Negra en 3 días. Es pequeño, coqueto y parece salido de un cuento. Sus calles empedradas, sus fachadas de color y sus balcones repletos de flores lo convierten en una visita imprescindible.
La plaza principal, presidida por el ayuntamiento, es el punto desde el que os recomendamos comenzar el paseo. Desde allí podéis continuar por Engelgasse y Höllengasse, dos de las calles más bonitas y fotogénicas del centro.
Lo mejor que podéis hacer aquí es perderos sin rumbo, entrar en sus tiendas artesanales y disfrutar del ambiente tranquilo. Como curiosidad, Gengenbach fue uno de los escenarios exteriores de la película Charlie y la fábrica de chocolate de Tim Burton.
Si vais en invierno, además, su calendario de adviento gigante en el ayuntamiento es uno de los más famosos de Alemania. Además, existe la opción de contratar una excursión a Gengenbach, Triberg y el lago Titisee desde Friburgo, en caso de que no tengáis coche de alquiler.
Friburgo
Llegar a Friburgo de Brisgovia fue como llegar al corazón de la Selva Negra, por lo que es una visita imprescindible en qué ver en la Selva Negra en 3 días. Es la ciudad más animada de la región, con ambiente universitario, calles peatonales y un casco histórico lleno de vida. Nos encantó la ciudad y os recomendamos hacer un Free tour por Friburgo de Brisgovia o una visita guiada por Friburgo de Brisgovia porque merece mucho la pena. Si viajáis en grupo, podéis mirar alternativa de contratar un tour privado por Friburgo de Brisgovia.
Nosotras cenamos en Martins Bräu, una cervecería tradicional donde probamos el mejor codillo y salchichas del viaje. Si os gusta la gastronomía alemana, este restaurante es una parada obligada. Pasear por el centro histórico, ver la Catedral de Friburgo y disfrutar del ambiente nocturno es todo un plan.
A la mañana siguiente madrugamos para volver a recorrer el centro. Pasear por sus calles sin apenas turistas nos permitió disfrutar de la ciudad más tranquilamente. Frente a la catedral está el Münstermarkt, un mercado con puestos de frutas, verduras, flores, productos regionales y comida preparada. El mercado se celebra normalmente de lunes a viernes de 7:30 a 13:30h y los sábados hasta las 14:00h. Los horarios pueden modificarse durante los días festivos o cuando se organizan acontecimientos especiales.
Si queréis subir a la torre de la catedral, el horario habitual es de 11:00 a 16:00h de lunes a sábado y de 13:00 a 17:00h los domingos y festivos. La entrada cuesta 5 euros para adultos, 3 euros para niños y jóvenes y 13 euros para familias. Los menores de siete años pueden acceder gratuitamente.
Friburgo merece más tiempo del que pudimos dedicarle. No obstante, una tarde y las primeras horas de la mañana permiten conocer sus principales lugares y disfrutar de su ambiente.
Lago Titisee
Después de despedirnos de Friburgo pusimos rumbo al lago Titisee, otro de los lugares más conocidos que ver en la Selva Negra en 3 días. El lago está rodeado de bosques y dispone de un pequeño paseo con restaurantes, cafeterías, tiendas y diferentes empresas de alquiler de embarcaciones.
Es una zona bastante turística, pero el paisaje sigue mereciendo la visita. Nosotras caminamos junto al agua y detenernos en una de las panaderías de la calle principal. Compramos un pretzel enorme y nos sentamos a disfrutarlo contemplando el lago. Nuestro viaje fue en coche pero desde Friburgo podéis contratar una excursión a Gengenbach, Triberg y el lago Titisee.
Si os apetece, podéis dar un paseo en barco, unos 7,50 euros por persona, o alquilar una pequeña barca de pedales. A nosotras nos bastó con caminar y probar un pretzel enorme y delicioso en una de las panaderías de la calle comercial junto al lago. Es una parada tranquila y muy recomendable.
Triberg
Continuando hacia el norte llegamos a Triberg, uno de los pueblos más turísticos de la Selva Negra, famoso por dos cosas: sus cascadas y sus relojes de cuco. Las Cascadas de Triberg son las más altas de Alemania, con un salto total de más de 160 metros.
En verano, la entrada cuesta 9 euros para adultos y 8,50 euros para menores de entre 6 y 17 años, estudiantes y otros grupos con derecho a reducción. La entrada familiar cuesta 20 euros y los menores de seis años pueden acceder gratuitamente.
En invierno, la entrada general cuesta 7 euros, la reducida 6,50 euros y la familiar 16 euros. Las cascadas abren todos los días, aunque en invierno algunas zonas pueden permanecer cerradas por hielo, nieve o condiciones meteorológicas adversas.
El otro gran atractivo es el reloj de cuco más grande del mundo, que suena cada hora hasta las seis de la tarde. Es un sitio un poco turístico, pero tiene su encanto. Triberg combina naturaleza, artesanía y ese ambiente típico que todos imaginamos cuando pensamos en la Selva Negra.
Rottweil
Nuestra siguiente parada fue Rottweil, un pueblo pequeño, colorido y muy tranquilo. Nos sorprendió que, pese a su encanto, había muy poca gente por la calle. Lo elegimos como punto para pasar la noche porque tenía el alojamiento más económico, y fue una buena decisión.
Rottweil está considerada la ciudad más antigua de Baden-Württemberg y conserva un casco histórico formado por edificios de colores, fuentes, torres y calles peatonales. Entre los lugares que podéis conocer se encuentran la Hauptstraße, la Torre Negra, la Torre Alta y la iglesia de la Santa Cruz.
Freudenstadt
La siguiente parada fue Freudenstadt, una ciudad algo más grande y con un diseño urbano muy diferente al de los pequeños pueblos visitados durante los días anteriores. Su principal atractivo es la Marktplatz, considerada la plaza de mercado cerrada más grande de Alemania, con unas dimensiones aproximadas de 219 por 216 metros. Además está rodeada de soportales, tiendas y edificios reconstruidos después de la Segunda Guerra Mundial. En uno de los extremos se encuentra la iglesia municipal, con dos naves que forman una disposición en forma de L que la diferencia de otras iglesias de la región.
A las afueras de Freudenstadt se encuentra la Friedrichsturm, una torre panorámica situada sobre el Kienberg. Puede ser una visita interesante cuando tengáis tiempo para caminar y el día esté despejado.
De todas las paradas de nuestra ruta, Freudenstadt fue la que menos nos impresionó. No significa que no tenga interés, sino que los paisajes de Mummelsee, las calles de Gengenbach y el ambiente de Friburgo nos habían gustado mucho más. Si tenéis poco tiempo, Freudenstadt sería una de las visitas que eliminaríamos.
Ruinas del Monasterio de Allerheiligen
Uno de los lugares más especiales que incluimos en nuestra selección de qué ver en la Selva Negra en 3 días fueron las ruinas del monasterio de Allerheiligen. El trayecto hasta allí fue bastante entretenido, conduciendo por carreteras rodeadas de bosques, niebla y vegetación, creando una atmósfera que parecía sacada de una película.
Las ruinas del Monasterio de Allerheiligen eran de un antiguo monasterio fundado en el siglo XII. Los muros de piedra se conservan entre árboles y vegetación, dando lugar a uno de los rincones más fotogénicos de la ruta. El monasterio sufrió varios incendios a lo largo de su historia y terminó quedando abandonado a comienzos del siglo XIX. Actualmente, sus restos pueden visitarse libremente.
Muy cerca se encuentran las cascadas de Allerheiligen. El agua desciende casi 90 metros a través de siete saltos conectados mediante un camino con escaleras y puentes. Podéis visitar únicamente las ruinas o combinar ambas zonas siguiendo el sendero. En este último caso, necesitaréis calzado cómodo y algo más de tiempo, ya que el recorrido incluye numerosos escalones.
Heidelberg
Después de visitar Allerheiligen abandonamos la Selva Negra y continuamos hasta Heidelberg. La ciudad no forma parte de la región, pero su ubicación permite incluirla como parada antes de regresar a Frankfurt. Aunque supone alargar considerablemente la última jornada, para nosotras mereció mucho la pena.
Heidelberg nos conquistó desde el primer momento con su ambiente universitario, un casco histórico muy animado y una ubicación preciosa junto al río Neckar. La Hauptstrasse atraviesa buena parte del centro y está repleta de tiendas, cafeterías y restaurantes. Después nos dirigimos a Marktplatz, la iglesia del Espíritu Santo, la plaza Kornmarkt y el Puente Viejo.
Desde Kornmarkt se contempla el Castillo de Heidelberg, situado sobre una ladera y rodeado de bosque. Nosotras subimos utilizando el funicular, aunque también se puede llegar caminando. El castillo abre todos los días de 9:00 a 18:00h y el último acceso se realiza a las 17:30h. La entrada general cuesta 11 euros y la reducida 5,50 euros.
El billete incluye el trayecto en el funicular inferior, el acceso al patio del castillo, el gran tonel y el Museo Alemán de la Farmacia. Las salas interiores únicamente pueden conocerse mediante una visita guiada. Esta visita tiene un suplemento de 6 euros para los adultos y de 3 euros para las tarifas reducidas. También existe la posibilidad de alquilar una audioguía en español por 6 euros.
Después de bajar, caminamos junto al Neckar y contemplamos el atardecer sobre el río. Heidelberg fue uno de nuestros lugares favoritos y el cierre perfecto antes de regresar a Frankfurt. Como hemos comentado, nosotras hicimos todo el viaje en coche pero para ir a Heidelberg también se puede contratar una excursión a Heidelberg en tren desde Frankfurt.
Frankfurt
Nuestra ruta terminó en Frankfurt, donde pasamos la última noche antes de volar de regreso a España. Aunque es conocida principalmente por su distrito financiero y sus rascacielos, conserva algunos rincones históricos interesantes. Paseamos por Römerberg, la plaza más emblemática del casco antiguo, y contemplamos sus edificios de entramado de madera reconstruidos tras la Segunda Guerra Mundial. Desde allí fuimos hasta la catedral, la iglesia de San Pablo, el puente de hierro Eiserner Steg y la orilla del río Meno. Si queréis conocer la historia de la ciudad, podéis reservar un free tour por Frankfurt o un tour privado por Frankfurt. Otros free tours que hay en Frankfurt bastante interesantes son los siguientes:
Una de las mejores vistas se obtiene desde el Main Tower, cuya plataforma se encuentra a 187 metros de altura. En verano abre de domingo a jueves de 10:00 a 21:00h y los viernes y sábados de 10:00 a 23:00h. En invierno abre de domingo a jueves de 10:00 a 19:00h y los viernes y sábados hasta las 21:00h.
La entrada cuesta 9 euros para adultos, 6 euros con tarifa reducida y 20 euros para familias formadas por dos adultos y hasta tres niños de entre 6 y 12 años. Para terminar el día en Frankfurt un buen plan es dar un paseo en barco por Frankfurt. Si vais a pasar más tiempo en Frankfurt os pueden interesar las siguientes excursiones;
Nuestro viaje por la Selva Negra fue un auténtico viajazo y regresamos enamorados de esta región de Alemania, que combina paisajes naturales, pueblos de cuento y una gastronomía deliciosa.
En solo tres días pudimos conocer lagos, castillos, ruinas, ciudades animadas y rincones que parecen sacados de una postal. Si estáis pensando en una escapada diferente, llena de naturaleza, historia y buena comida, la Selva Negra es un destino que os enamorará tanto como a nosotras.
Seguro que, igual que pensamos al despedirnos de Heidelberg, también vosotros diréis ¡tenemos que volver!
Mapa de qué ver en la Selva negra en 3 días
En el siguiente mapa podéis consultar la ubicación de todos los lugares que visitamos durante nuestra ruta por la Selva Negra en 3 días. El recorrido comienza y termina en Frankfurt, aunque la mayor parte del viaje transcurre entre la carretera panorámica de la Selva Negra, Friburgo, el lago Titisee y los pueblos situados en el centro y el norte de la región.
Cómo llegar a la Selva Negra
Nosotros volamos hasta Frankfurt porque encontramos buenas conexiones y precios económicos desde Madrid y Valencia. Además, queríamos terminar el viaje visitando Heidelberg. Sin embargo, debéis tener en cuenta que Frankfurt se encuentra bastante al norte de la Selva Negra.
La elección puede ser interesante cuando el vuelo sea barato, pero implica conducir varias horas durante el primer y el último día. Otros aeropuertos que podéis valorar son los de Basilea-Mulhouse-Friburgo, Estrasburgo, Stuttgart y Karlsruhe-Baden-Baden.
Para encontrar la mejor opción, os recomendamos comparar el precio del vuelo, el coste del coche de alquiler y el tiempo total de conducción. En ocasiones, un billete algo más caro hasta un aeropuerto más próximo puede ayudaros a aprovechar mejor una estancia de solo tres días.
Cómo moverse por la Selva Negra
Para seguir este itinerario, consideramos prácticamente imprescindible alquilar un coche. El transporte público conecta las principales ciudades y algunos destinos turísticos, pero resultaría muy difícil visitar Mummelsee, Sasbachwalden, Durbach, Gengenbach, Triberg, Rottweil y Allerheiligen en solo tres días utilizando únicamente trenes y autobuses.
Dónde dormir en la Selva Negra
Para evitar desplazamientos innecesarios, lo más práctico es cambiar de alojamiento durante la ruta.
Friburgo
Friburgo es la mejor opción para terminar el primer día. Tiene una amplia oferta de hoteles, apartamentos y restaurantes, y permite comenzar la segunda jornada recorriendo el centro histórico. Cuando viajéis en coche, comprobad si el alojamiento dispone de aparcamiento o si existe un parking público cercano. Podéis consultar aquí los hoteles y apartamentos disponibles en Friburgo de Brisgovia.
Rottweil
Nosotros escogimos Rottweil porque encontramos un alojamiento económico y su ubicación nos permitía continuar hacia Freudenstadt a la mañana siguiente. También podéis dormir en Triberg, aunque los precios pueden ser más elevados y tendréis que recorrer algo más de distancia durante el último día. Os dejamos una selección de hoteles en Rottweil.
Frankfurt
Dormir en Frankfurt facilita la devolución del coche y el traslado al aeropuerto. Si vuestro vuelo sale temprano, os recomendamos alojaros cerca de una estación con conexión directa o en los alrededores del aeropuerto. Cuando tengáis algunas horas para conocer la ciudad, es más agradable dormir en el centro, cerca de Römerberg o de la estación central. Podéis consultar aquí los hoteles disponibles en Fráncfort.
Mejor época para visitar la Selva Negra
La Selva Negra se puede visitar durante todo el año, aunque la experiencia cambia bastante según la temporada. En primavera encontraréis paisajes verdes, cascadas con bastante agua y temperaturas agradables para caminar. El verano ofrece más horas de luz y facilita completar una ruta tan intensa como la nuestra, aunque también es la época con más visitantes.
El otoño transforma los bosques y los viñedos, por lo que es una de las estaciones más bonitas para conducir por la región. Y, por último, durante el invierno, los pueblos y mercadillos navideños crean un ambiente especial, pero podéis encontrar nieve, hielo y algunas carreteras o senderos parcialmente cerrados.
En nuestra opinión , para recorrer la Selva Negra en 3 días, creemos que la mejor opción es finales de primavera, verano o comienzos de otoño, cuando hay suficientes horas de luz y las condiciones de las carreteras suelen ser más sencillas.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en la Selva Negra en 3 días
¿Son suficientes días para visitar la Selva Negra?
Tres días permiten conocer algunos de los principales pueblos, lagos y ciudades de la Selva Negra, pero no son suficientes para recorrer toda la región.
Os recomendamos concentraros en una zona y organizar una ruta lineal. Nuestro itinerario combina el norte y el centro de la Selva Negra, aunque requiere bastantes horas de conducción.
Con cinco o siete días podríais añadir Baden-Baden, Schiltach, Gutach, Feldberg, el lago Schluchsee y algunas rutas de senderismo.
¿Qué no puede faltar en la ruta por la Selva Negra?
En una primera visita incluiríamos Gengenbach, Friburgo, el lago Titisee, las cascadas de Triberg y alguno de los paisajes de la carretera panorámica, como Mummelsee.
Sasbachwalden, Durbach, Allerheiligen y Rottweil son buenas incorporaciones cuando dispongáis de coche y queráis descubrir lugares diferentes.
¿Es necesario alquilar coche para recorrer la Selva Negra?
No es obligatorio, pero sí muy recomendable para seguir una ruta de tres días.
Friburgo, Titisee y Triberg están comunicados mediante transporte público. Sin embargo, llegar a los pueblos pequeños, miradores y espacios naturales resulta más complicado y limita mucho los horarios.
El coche permite adaptar el recorrido, detenerse en los miradores y cambiar los planes cuando el tiempo no acompaña.
¿Dónde es mejor alojarse para recorrer la Selva Negra?
Friburgo es una de las mejores bases para explorar el sur y el centro de la región.
Triberg y Gengenbach funcionan bien para conocer la zona central, mientras que Freudenstadt resulta práctica para recorrer el norte.
Para nuestra ruta concreta escogimos Friburgo la primera noche y Rottweil la segunda, evitando regresar cada día al mismo alojamiento.
¿Cuál es la mejor época para recorrer la Selva Negra en coche?
Friburgo es una de las mejores bases para explorar el sur y el centro de la región.
Triberg y Gengenbach funcionan bien para conocer la zona central, mientras que Freudenstadt resulta práctica para recorrer el norte.
Para nuestra ruta concreta escogimos Friburgo la primera noche y Rottweil la segunda, evitando regresar cada día al mismo alojamiento.
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