Visitar el campo de concentración de Sachsenhausen: guía completa desde Berlín

El campo de concentración de Sachsenhausen fue uno de los más importantes de la Alemania nazi y, hoy en día, es uno de los memoriales más visitados de Alemania. Situado en la localidad de Oranienburg, a unos 35 kilómetros al norte de Berlín, permite comprender mejor cómo funcionaba el sistema de campos de concentración durante el régimen nazi y conocer las historias de miles de personas que fueron perseguidas, encarceladas y asesinadas durante aquellos años.

Si vais a visitar Berlín y os interesa la historia de la Segunda Guerra Mundial, creemos que la visita al campo de concentración de Sachsenhausen es una de las excursiones más recomendables que podéis hacer desde la capital alemana. No es una visita agradable ni sencilla desde el punto de vista emocional, pero sí profundamente necesaria para entender uno de los episodios más oscuros de la historia europea.

Nosotros habíamos visitado previamente otros campos de concentración como Dachau y Mauthausen, pero Sachsenhausen nos pareció especialmente interesante por el papel que desempeñó dentro de la estructura nazi. A diferencia de otros campos, aquí se encontraba gran parte de la administración central encargada de supervisar el sistema de campos de concentración, lo que le otorgó una importancia estratégica dentro del régimen.

Información rápida para visitar Sachsenhausen

  • Ubicación: Oranienburg, Alemania
  • Distancia desde Berlín: 35 kilómetros
  • Entrada: gratuita
  • Tiempo recomendado de visita: entre 3 y 5 horas
  • Audioguía: disponible en varios idiomas
  • Mejor forma de llegar: tren regional desde Berlín
  • Imprescindibles: Torre A, Barracón 38, Estación Z y Memorial Nacional
  • Recomendado para: interesados en la Segunda Guerra Mundial y la historia contemporánea

Campo de concentración de Sachsenhausen

Visitar Sachsenhausen es una experiencia tan dura como necesaria. Ojalá no hubiese existido ninguna guerra ni ningún genocidio para no tener que recorrer lugares como este, pero la realidad es que forman parte de nuestra historia y creemos que es importante conocerla para evitar que se repita. Mientras recorríamos el memorial nos impresionó comprobar cómo gran parte de las instalaciones originales siguen conservándose décadas después de la guerra. Caminar por sus patios, barracones y zonas de trabajo permite comprender mejor las condiciones a las que fueron sometidos miles de prisioneros procedentes de toda Europa.

Actualmente Sachsenhausen funciona como museo y memorial conmemorativo. Cada año recibe cientos de miles de visitantes y se ha convertido en uno de los lugares más importantes para la preservación de la memoria histórica en Alemania.

Historia del campo de concentración de Sachsenhausen

Construido durante el verano de 1936 en Oranienburg, Sachsenhausen fue el primer campo de concentración construido tras el nombramiento de Heinrich Himmler como jefe de la policía alemana. Himmler fue una de las figuras más poderosas de la Alemania nazi y uno de los principales responsables de la llamada «Solución Final», el plan diseñado para exterminar a millones de judíos y otros grupos perseguidos por el régimen.

campo de concentración de Sachsenhausen
Campo de concentración de Sachsenhausen

La ubicación de Sachsenhausen no fue casual. Su cercanía a Berlín le otorgaba una posición privilegiada dentro del sistema nazi y permitía un control directo desde las altas esferas del régimen.

El campo modelo del sistema nazi

Sachsenhausen fue concebido como un campo de concentración modelo. Su diseño triangular permitía controlar gran parte del recinto desde la Torre A, situada en la entrada principal. Además, muchos de los procedimientos administrativos, métodos de vigilancia y sistemas de control que posteriormente se aplicaron en otros campos fueron desarrollados inicialmente aquí.

Esta posición se reforzó todavía más en 1938, cuando la Inspección de Campos de Concentración trasladó su sede desde Berlín a Oranienburg.

Los prisioneros de Sachsenhausen

En un primer momento, los prisioneros eran principalmente opositores políticos al régimen nazi. Sin embargo, con el paso de los años, el perfil de los deportados fue ampliándose. Por Sachsenhausen pasaron opositores políticos, judíos, gitanos, testigos de Jehová, homosexuales, prisioneros de guerra, intelectuales y miembros de la resistencia. Hasta 1945, más de 200.000 personas fueron encarceladas en el campo. Miles de ellas murieron debido al hambre, las enfermedades, los trabajos forzados, los experimentos médicos, las ejecuciones o las terribles condiciones de vida.

Las marchas de la muerte

Cuando la derrota alemana comenzó a ser inevitable, los nazis intentaron evacuar numerosos campos de concentración para ocultar las pruebas de sus crímenes. En abril de 1945 obligaron a miles de prisioneros de Sachsenhausen a abandonar el campo y caminar largas distancias sin apenas comida ni descanso.

Campo de concentración Alemania
Puerta del Campo de concentración Sachsenhausen

Estas evacuaciones pasaron a la historia como las «marchas de la muerte» y provocaron la muerte de miles de personas. Los supervivientes fueron finalmente liberados por tropas soviéticas y polacas.

Sachsenhausen bajo control soviético

La historia del campo no terminó con el final de la Segunda Guerra Mundial. Tras la derrota de Alemania, el Servicio Soviético transformó Sachsenhausen en un campo especial que funcionó entre 1945 y 1950. Durante este periodo fueron encarceladas aproximadamente 60.000 personas acusadas de colaborar con el régimen nazi o consideradas peligrosas por las nuevas autoridades soviéticas. Miles de ellas también perdieron la vida debido a las duras condiciones de internamiento.

Sachsenhausen
Paisaje desde el campo de concentración de Sachsenhausen

Qué ver en el campo de concentración de Sachsenhausen

El memorial es bastante extenso y cuenta con numerosos puntos de interés.

Torre A y puerta principal

La visita comienza atravesando la famosa puerta principal presidida por la inscripción «Arbeit macht frei» («El trabajo os hará libres»). Esta frase, utilizada en varios campos de concentración nazis, se convirtió en uno de los símbolos más conocidos. Sobre la puerta se encuentra la Torre A, uno de los principales puestos de vigilancia del campo.

Plaza de formación

Nada más entrar accederéis a una enorme explanada donde se realizaban los recuentos diarios de los prisioneros. Miles de personas permanecían aquí durante horas independientemente de las condiciones meteorológicas.

Barracón 38 y Barracón 39

Estos barracones albergan actualmente exposiciones dedicadas a los prisioneros judíos que estuvieron encarcelados en Sachsenhausen. Nos parecieron dos de las zonas más interesantes de toda la visita porque permiten conocer historias personales y comprender mejor las condiciones de vida dentro del campo.

Enfermería y experimentos médicos

En Sachsenhausen se llevaron a cabo numerosos experimentos médicos con prisioneros. La visita a esta zona ayuda a comprender una de las facetas más crueles del régimen nazi.

Estación Z

Probablemente sea el lugar más duro de todo el recorrido. Aquí se encontraban las instalaciones destinadas a las ejecuciones y el crematorio. La Estación Z fue diseñada específicamente para facilitar el asesinato sistemático de prisioneros. Recorrer este espacio resulta especialmente impactante.

Memorial Nacional de Sachsenhausen

Tras la guerra se construyó un gran monumento conmemorativo en recuerdo de las víctimas. Hoy constituye uno de los principales símbolos del memorial.

Museo y exposiciones permanentes

El museo reúne fotografías, documentos, objetos personales y testimonios que permiten comprender en profundidad la historia del campo. Os recomendamos dedicar tiempo suficiente a recorrer estas exposiciones.

Cómo visitar el campo de concentración de Sachsenhausen

La entrada al Memorial y Museo de Sachsenhausen es gratuita. Aunque es posible recorrer el recinto por libre, creemos que la experiencia mejora mucho utilizando una audioguía o realizando una visita guiada especializada. Muchas zonas conservadas tienen un enorme valor histórico que puede pasar desapercibido si no se conoce el contexto. Actualmente existen audioguías disponibles en varios idiomas (el precio es de 3,5 euros) pero nuestra recomendación es contratar una excursión organizada desde Berlín con guía en español.

Si os interesa la historia de la Segunda Guerra Mundial, también os recomendamos complementar la visita con algún tour sobre el nazismo en Berlín para comprender mejor el contexto histórico.

Horarios del Memorial de Sachsenhausen

El memorial abre todos los días del año. El horario es de 08:30 a 16:30 horas en invierto y hasta las 18:00 horas en verano. En cualquier caso, los horarios de acceso y de las exposiciones pueden variar ligeramente según la temporada y las actividades programadas. Por este motivo recomendamos consultar siempre la web oficial antes de la visita para confirmar los horarios actualizados.

Duración de la visita

Nuestra recomendación es que realicéis la visita a primera hora, para aprovechar el día y evitar la afluencia de turistas. Al menos, contad con tres horas para realizar la visita, sin contar los traslados desde Berlín. Si decidís contratar la excursión al campo de concentración de Sachsenhausen. contad con, al menos, unas seis horas.

Si os gusta la historia relacionada con la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto Nazi, es una visita que no os podéis perder. Nosotros somos bastante «frikis» del tema y no dudamos en realizar la visita.

Cómo llegar al campo de concentración de Sachsenhausen

En tren desde Berlín

Nosotros fuimos  con el tren regional hasta la parada de Oranienburg. Llegan la línea RE5 y RB12 y desde ahí son 20 minutos andando. Recordad que está en la zona C por lo que tendréis que tener el billete de transporte de las zonas ABC. En relación al precio y al tiempo es la mejor opción.

También podéis ir en el tren de cercanías S-Bahn línea S1 hasta la parada de Oranienburg. Desde la parada de Berlín-FriedrichstraBe se tarda alrededor de 50 minutos. Si vais desde Oranienburg y no queréis ir andando, el bus 804 sale desde la estación y su frecuencia es cada hora.

En excursión organizada

Si preferís no preocuparos por los desplazamientos, existen excursiones organizadas desde Berlín que incluyen transporte y guía especializado.

En la actualidad, el campo de concentración de Sachsenhausen es un museo conmemorativo y, junto con los campos de concentración de Auschwitz y Dachau, es uno de los más conocidos y visitados. Aunque creemos que no es una visita apta para los más sensibles (ni recomendada para menores de 14 años) creemos qué es totalmente necesario que se conozca la historia de este lugar. Como se suele decir, hay que conocer la historia para que no se vuelva a repetir.

Para terminar aconsejamos tener en cuenta en todo momento que se está visitando un memorial, un lugar donde muchas personas perdieron la vida. Por favor rogamos respeto durante la visita y no hacerse fotos inapropiadas.

Preguntas frecuentes antes de visitar Sachsenhausen

El Memorial de Sachsenhausen es uno de los lugares históricos más importantes que podéis visitar durante un viaje a Berlín. Su pasado, la extensión del recinto y la cantidad de información disponible hacen que muchos viajeros tengan dudas antes de la visita. Por ello, hemos reunido las preguntas más habituales sobre Sachsenhausen

¿Cómo llegar al campo de concentración de Sachsenhausen desde Berlín?
La forma más cómoda de llegar es en tren desde Berlín hasta la estación de Oranienburg. Desde allí podéis caminar unos 20 minutos hasta el memorial o tomar el autobús local. El trayecto completo desde el centro de Berlín suele durar entre 45 y 60 minutos.

Para recorrer el memorial con calma recomendamos reservar entre 3 y 4 horas. Si utilizáis audioguía o realizáis una visita guiada, la experiencia puede alargarse fácilmente hasta medio día.

La entrada al Memorial y Museo de Sachsenhausen es gratuita. Sin embargo, es posible alquilar una audioguía en diferentes idiomas o contratar visitas guiadas organizadas desde Berlín con coste adicional.

Sí, creemos que es una de las visitas más importantes que se pueden realizar cerca de Berlín. Aunque es una experiencia dura desde el punto de vista emocional, permite comprender mejor la historia del nazismo, el sistema de campos de concentración y las consecuencias del Holocausto.

Auschwitz fue el mayor complejo de concentración y exterminio nazi, mientras que Sachsenhausen desempeñó un papel fundamental como centro administrativo y modelo para otros campos de concentración alemanes. Ambos son lugares de enorme relevancia histórica, aunque la experiencia de visita y el contexto histórico son diferentes.

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